Si realmente sabes lo que es la amistad, habrás perdido el corazón... por qué se lo habrás entregado a los demás.

Un amigo es el que a pesar de las distancia se acuerda de los momentos importantes que vivieron.
La mejor forma de destruir a su enemigo es convertirle en su amigo.

Al final, no nos acordaremos tanto de las palabras de nuestros enemigos, sino de los silencios de nuestros amigos.
La amistad es como la salud: Nunca nos damos cuenta de su verdadero valor hasta que la perdemos.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
¡Lo que pasó, pasó!
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura. No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.