El niño salió, miró hacia el cielo y regresó al salón.
+ Si, maestra, ahí está.
- ¿Puedes ver a Dios?
+ No, maestra.
- ¿Ven niños? Ese es mi enseñanza. No vemos a Dios, simplemente porque el no está ahí. No existe.
+ Si, maestra, ahí está.
- ¿Puedes ver a Dios?
+ No, maestra.
- ¿Ven niños? Ese es mi enseñanza. No vemos a Dios, simplemente porque el no está ahí. No existe.
- Juan, ¿Ves el árbol?
+ Si
- ¿Ves el pasto afuera?
+ Sii, ¡si lo veo! - un poco cansado de tantas preguntas-.
- ¿Ves el cielo?
+ Si...
- Juan... ¿Ves a la maestra?
+ Si.
- ¿Y puedes ver su cerebro?
+ No. ... (ver texto completo)
+ Si
- ¿Ves el pasto afuera?
+ Sii, ¡si lo veo! - un poco cansado de tantas preguntas-.
- ¿Ves el cielo?
+ Si...
- Juan... ¿Ves a la maestra?
+ Si.
- ¿Y puedes ver su cerebro?
+ No. ... (ver texto completo)