El relieve geológico: En el techo y los laterales se aprecia la
piedra caliza erosionada de forma natural durante millones de años. Destaca una fina formación vertical en el centro (similar a una pequeña estalactita en crecimiento o una
columna) esculpida gota a gota por el
agua filtrada. La perspectiva desde la
barca: En la
esquina inferior izquierda se llega a vislumbrar el borde blanco de la
embarcación en la que os desplazáis. Como el agua está tan en calma y la
cueva es oscura, el
río actúa como un
espejo que duplica los relieves de la
roca.
Juego de luces: Los puntos de iluminación LED artificial resaltan los pliegues y texturas de la roca, creando
sombras profundas que realzan la inmensidad de la
bóveda subterránea.