La imagen muestra una de las formaciones rocosas y
juegos de
contraluz más famosos de la
gruta. Debido al efecto de la iluminación focalizada sobre los pliegues de las estalactitas y la
roca, la
sombra proyectada simula con gran detalle la silueta de un murciélago con las alas abiertas o la figura de un ángel. Origen de su nombre: Esta fue la primera gran sala adaptada al público. Recibe este nombre debido a que históricamente estuvo habitada por miles de murciélagos reales que encontraban allí su
refugio natural. El cambio con el turismo: Con la progresiva llegada del turismo y la iluminación artificial en el siglo XX, las colonias de murciélagos acabaron abandonando la gruta, pero su recuerdo permanece imborrable en el nombre de la sala y en la mascota oficial de las
cuevas.