Ríe, que todo ríe: que todo es madre leve.
Profundidad del mundo sobre el que te has quedado
sumiéndote y ahondándote mientras la luna mueve,
igual que tú, su hermosa cabeza hacia otro lado.
Nunca tan parecida tu frente al primer
cielo.
Todo lo abres, todo lo alegras, madre, aurora.
Vienen rodando el hijo y el sol.
Arcos de anhelo
te impulsan. Eres madre. Sonríe. Ríe. Llora.