Cyrano: ¡Lástima que luego en los Colegios e Institutos no se impliquen tanto los padres como hacen estos abuelos necesarios e imprescindibles en la educación y en las familias!
Manolo: Lo triste de todo esto es que la mayoría de los abuelos no tuvieron una infancia parecida ni, cuando tuvieron su propia familia, recibieron tanta ayuda de sus mismos padres. El caso es que, por hache o por b, les ha tocado bailar siempre con la más fea. Siempre pendientes de los hijos y ahora, para no perder la costumbre, de los nietos.