En este proceso, además, se separan y se congelan las sustancias aromáticas y la pulpa. Una vez el concentrado se encuentra en las plantas envasadoras, se le van añadiendo el agua, los aromas, las vitaminas, los minerales, los ácidos y todas las sustancias necesarias para reconstituir el zumo.
egún la ley y las normas IJN, (International Juices Normatives) si queremos seguir llamándole zumo hay que añadir la misma cantidad de agua que se le ha quitado para concentrarlo. Es habitual que un envasador mezcle concentrados procedentes de distintos países, por lo que es su responsabilidad utilizar concentrados con características gustativas armoniosos.