En las lluvias de primavera todo las cosas son más bellas.

Kaga No Chiyo
Mientras haya en el mundo primavera, ¡habrá poesía!

Gustavo Adolfo Bécquer
Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera.

Pablo Neruda
Y feliz tarde
Champiñones rellenos de jamón serrano:

- Champiñones.
- Jamón serrano.
- Cebolla.
- Ajo.
- Pimiento verde.
- Sal.
- Pimienta molida.
- Jengibre.
- Vino blanco.
- Nata cocinar.

Comenzaremos por trocear en pedazos muy pequeños la cebolla, el pimiento y los ajos, para a continuación y en una sartén o cazuela con aceite caliente ponerlo a pochar todo. Ponerle un poco de sal gorda, pimienta molida y jengibre rallado.

Mientras se va pochando a fuego lento, vamos a limpiar los champiñones. Cortamos el extremo inferior del tallo y los lavamos bien, a continuación retiramos el tallo del sombrerete (lo reservamos para trocearlo y añadirlo al pochado), para ello presionamos en una dirección y después en la otra y cascará solo.

Reservaremos los sombreretes en la nevera para evitar que se oxiden o bien los frotamos con zumo de limón y en el momento de ir a cocinarlos, procederemos a pelarlos, ya que al ser grandes en algunos casos quizá sea un poco molesto a la hora de comerlos.

Una vez esté pochado añadimos los tallos bien troceados y el jamón serrano también muy troceado, un poco de guindilla o cayena para darle un tonito alegre y salteamos todo, (si no os gusta el picante no lo pongáis).

Cuando tomen color le añadimos un vaso pequeño de vino blanco y dejamos que se reduzca o queme el alcohol, para a continuación ponerle media cucharada de pimentón dulce y removemos fuera del fuego.

Una vez bien ligado todo, ponemos al fuego y cuando tome temperatura añadimos un poco de nata líquida.

Removemos bien y retiramos del fuego.

Ya tenemos listo nuestro relleno.

Procedemos a pelar los sombreretes de los champiñones. Para ello comenzamos por la zona interior y tiramos de la piel externa hacia el exterior, veréis que es muy sencillo.

Ahora vamos a poner una sartén o plancha al fuego ligeramente aceitada los sombreretes de champiñón hacia abajo.

Los dejaremos por espacio de unos 3 ó 4 minutos a fuego medio.

Ahora les daremos la vuelta y procederemos a introducir el relleno en cada sombrerete de champiñón.

El relleno si lo hemos troceado todo muy pequeño no es necesario pasarlo por la batidora, además interesa encontrar los trozos al degustarlo, pero como siempre vosotros decidís.

Le ponemos un poco de vino dulce o vermouth y tapamos para que se vayan haciendo a fuego medio. (podemos hacerlo igualmente con vino blanco aunque con un oloroso o dulce va a quedar mejor).

Emplatamos, añadimos la salsa del vino y ya tenemos lista nuestra receta de Champiñones rellenos.

Buen provecho. ... (ver texto completo)
INGREDIENTES:

400 gr de campiñones ya limpios
1 loncha gruesa (unos 80 gr) de jamón serrano
1/2 limón
1 cucharada de aceite de oliva

PREPARACION:

cortar los champiñones en láminas (podemos comprarlos ya limpios y cortados) y mezclarlos con el zumo del medio limón, para que no se oscurezcan.

Quitar la grasa visible del jamón, cortarlo en tiras finas de un par de centímetros y rehogarlo durante dos o tres minutos en una sartén con la cucharada de aceite. Añadir entonces los champiñones y revolver.

Cocer a fuego lento hasta que se haya consumido el líquido que van soltando los champiñones. Servirlos calientes. ... (ver texto completo)
INGREDIENTES:
2 docenas de setas (adecuaremos las setas según tamaño)
4 ramas de perejil
2 dientes de ajo
aceite de oliva virgen extra (AOVE) y sal.

Elaboración de las setas a la plancha
Es tan sencillo como colocar las setas en la plancha bien caliente, vuelta y vuelta, sacarlas una vez doraditas y aliñarlas con los ajos y perejil picados y mezclados con AOVE y sal.
Estas setas a la plancha podemos acompañarlas tanto de una carne, como de otras hortalizas como cebolla, tomate o pimiento, también a la plancha. Tal vez con un queso planchado también, o simplemente con pan restregado con un ajo y medio tomate.
INGREDIENTES:
2 docenas de setas (adecuaremos las setas según tamaño)
4 ramas de perejil
2 dientes de ajo
aceite de oliva virgen extra (AOVE) y sal.

Elaboración de las setas a la plancha
Es tan sencillo como colocar las setas en la plancha bien caliente, vuelta y vuelta, sacarlas una vez doraditas y aliñarlas con los ajos y perejil picados y mezclados con AOVE y sal.
Las setas son alimentos muy apropiados para presentar como entrante o bien para servir como guarnición de múltiples alimentos. Su contenido en agua es elevado, lo que hace que presenten un valor calórico muy bajo. Además son buena fuente de vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes, muy beneficiosas para la salud. En esta receta, las setas se acompañan simplemente con unos dientes de ajo, un poco de perejil y vino blanco, que además de no aumentar el valor calórico del plato, consiguen aportar ... (ver texto completo)
Setas congeladas. Se limpian, se lavan, se cortan en rodajas y se escaldan en agua hirviendo dos minutos. Se pueden congelar crudas y cortadas en láminas. Después se escurren, se secan con un paño y se meten en bolsas o en recipientes especiales para congelador. Han de mantenerse 24 horas en el congelador a frío intenso y después se vuelve a regular el congelador a temperatura normal, es decir, a unos 18 grados bajo cero. Así se conservan hasta seis meses. Se pueden congelar las setas cocinadas. ... (ver texto completo)
Setas en polvo. Se limpian y se ensartan en un hilo en forma de collar. Se guardan en un lugar seco. Una vez secadas, se trituran y se introducen en botes con cierre hermético. Se utilizan para elaborar salsas, cremas y sopas.
Setas en sal. Se utilizan 50 gramos de sal gorda por cada medio kilo de setas. Las setas se limpian, se lavan y se secan bien, se meten en tarros y se alternan capas de setas y sal. La última capa debe ser de sal. Antes de consumirlas hay que lavarlas bien con agua. Algunas de las especies más indicadas para este tipo de conservación son los boletus y los níscalos.
Setas congeladas. Se limpian, se lavan, se cortan en rodajas y se escaldan en agua hirviendo dos minutos. Se pueden congelar crudas y cortadas en láminas. Después se escurren, se secan con un paño y se meten en bolsas o en recipientes especiales para congelador. Han de mantenerse 24 horas en el congelador a frío intenso y después se vuelve a regular el congelador a temperatura normal, es decir, a unos 18 grados bajo cero. Así se conservan hasta seis meses. Se pueden congelar las setas cocinadas. ... (ver texto completo)
Setas en vinagre. Una vez limpias y lavadas se cuecen de dos o tres minutos en una mezcla de vinagre suave y agua (en proporción de dos a uno) con sal y unos granos de pimienta, unas hojas de laurel y un poco de ajo. Una vez cocidas, se meten en tarros limpios. El líquido de la cocción se vuelve a cocer, se cuela y se vierte en los tarros sobre las setas, que se cierran al momento. Así, las setas pueden conservarse durante meses, eso sí, guardadas siempre en un lugar fresco.
Setas en sal. Se utilizan 50 gramos de sal gorda por cada medio kilo de setas. Las setas se limpian, se lavan y se secan bien, se meten en tarros y se alternan capas de setas y sal. La última capa debe ser de sal. Antes de consumirlas hay que lavarlas bien con agua. Algunas de las especies más indicadas para este tipo de conservación son los boletus y los níscalos.
Setas en aceite. se emplea para setas con gran cantidad de carne o gran tamaño. Se utilizan ejemplares jóvenes y frescos de algunas setas como Boletus o champiñones, así como el níscalo. Hay que limpiar y lavar las setas. Se escaldan sumergidas en agua hirviendo durante 2 minutos y se dejan enfriar. Después se les añade un poco de sal, las hierbas aromáticas, se las introduce en un frasco esterilizado, se cubren con aceite de oliva y se cierra herméticamente.
Setas en vinagre. Una vez limpias y lavadas se cuecen de dos o tres minutos en una mezcla de vinagre suave y agua (en proporción de dos a uno) con sal y unos granos de pimienta, unas hojas de laurel y un poco de ajo. Una vez cocidas, se meten en tarros limpios. El líquido de la cocción se vuelve a cocer, se cuela y se vierte en los tarros sobre las setas, que se cierran al momento. Así, las setas pueden conservarse durante meses, eso sí, guardadas siempre en un lugar fresco.
Setas desecadas. Algunas intensifican su aroma y mejoran sus propiedades. Para desecarlas hay que limpiarlas con rapidez nada más llegar a casa después de recolectarlas, pero sin lavarlas. Se les quita la suciedad con un cuchillo y un trapo o brocha y se cortan en rodajas de no más de cuatro milímetros de espesor. Una vez limpias, se extienden sobre un papel de embalar y se cubren con una tela de mosquitero. Han de almacenarse en un lugar en el que corra el aire, pero resguardadas de la luz. También ... (ver texto completo)
Setas en aceite. se emplea para setas con gran cantidad de carne o gran tamaño. Se utilizan ejemplares jóvenes y frescos de algunas setas como Boletus o champiñones, así como el níscalo. Hay que limpiar y lavar las setas. Se escaldan sumergidas en agua hirviendo durante 2 minutos y se dejan enfriar. Después se les añade un poco de sal, las hierbas aromáticas, se las introduce en un frasco esterilizado, se cubren con aceite de oliva y se cierra herméticamente.
CÓMO ELEGIRLAS Y CONSERVARLAS

Sólo hay que consumir aquellas setas que se conozcan muy bien y desechar tanto las desconocidas como las dudosas. Algunas de las setas más venenosas presentan volva, anillo y láminas blancas, por lo que es aconsejable no comer ninguna que presente estas características en caso de duda.

Como medida de seguridad, cuando se recogen las setas se aconseja arrancarlas en su totalidad, incluso con algo de tierra, para así poderlas estudiar de forma completa.

Existen ... (ver texto completo)
Setas desecadas. Algunas intensifican su aroma y mejoran sus propiedades. Para desecarlas hay que limpiarlas con rapidez nada más llegar a casa después de recolectarlas, pero sin lavarlas. Se les quita la suciedad con un cuchillo y un trapo o brocha y se cortan en rodajas de no más de cuatro milímetros de espesor. Una vez limpias, se extienden sobre un papel de embalar y se cubren con una tela de mosquitero. Han de almacenarse en un lugar en el que corra el aire, pero resguardadas de la luz. También ... (ver texto completo)