Me encontré con un ciruelo
Me encontré con un ciruelo
Cargadito de manzanas, Tralará
Cargadito de manzanas, Tralará
Cargadito de manzanas
Ahora que vamos despacio,
Ahora que vamos despacio,
Vamos a contar mentiras, Tralará
Vamos a contar mentiras, Tralará
Vamos a contar mentiras.
Con su cesta milagrosa,
con su varita de fresno
para espantar a las moscas
del puesto de caramelos.
¡Todo gratis, todo gratis!,
se leía en un letrero.
Con un periódico se hizo
un cucurucho muy tieso,
de esta forma se sentó
a la puerta del colegio.
Con su cesta milagrosa,
con su varita de fresno
para espantar a las moscas
del puesto de caramelos.
(La niña lloró sobre la cesta de ropa,
y la cesta se llenó de pipas y caramelos)
Con un periódico se hizo
un cucurucho muy tieso,
de esta forma se sentó
a la puerta del colegio.
Somos pobres, no hay castillo,
tu padre suda en el trillo,
yo sudo en el lavadero...
(La niña lloró sobre la cesta de ropa,
y la cesta se llenó de pipas y caramelos)
¿Cómo vas a ser un hada
con ese flequillo tieso
y esos ojitos de ratón,
si ya no se lleva eso?
Somos pobres, no hay castillo,
tu padre suda en el trillo,
yo sudo en el lavadero...
Su madre, doña Rosita,
dándole beso tras beso,
le dijo: ¡Nada de hada,
que ya no se lleva eso!
¿Cómo vas a ser un hada
con ese flequillo tieso
y esos ojitos de ratón,
si ya no se lleva eso?
El Hada Acaramelada,

de pequeña atolondrada

pues soñaba con ser hada

de cucurucho y varita.
Su madre, doña Rosita,
dándole beso tras beso,
le dijo: ¡Nada de hada,
que ya no se lleva eso!
El Hada Acaramelada,

de pequeña atolondrada

pues soñaba con ser hada

de cucurucho y varita.
•Que difícil es borrar memorias más allá del cuerpo.
Feliz tarde
•Voy a engañar al corazon, solo para quedarme contigo.
“Y un día después
De la tormenta
Cuando menos piensas sale el sol
De tanto sumar
Pierdes la cuenta
Porque uno y uno no siempre son dos
Cuando menos piensas
Sale el sol”

Shakira
“Sabes que te necesito,
es una emergencia de amor,
un sentimiento tan infinito
que parece un inmenso dolor”

Laura Pausini
“Benditos ojos que me esquivaban,

simulaban desdén que me ignoraba
y de repente sostienes la mirada.
Bendito Dios por encontrarnos
en el camino y de quitarme
esta soledad de mi destino.”

Maná