SONETO: LA DIOSA PRIMAVERA
Allá donde pisaba ella, crecía
la hierba tan brillante y jubilosa,
pues era tan sutil como exitosa,
que al tacto de sus pies, ya florecía.
Y entre su suave aliento, revivía
la flor que se mostraba recelosa,
brotando de su tallo algo espinosa, ... (ver texto completo)
Allá donde pisaba ella, crecía
la hierba tan brillante y jubilosa,
pues era tan sutil como exitosa,
que al tacto de sus pies, ya florecía.
Y entre su suave aliento, revivía
la flor que se mostraba recelosa,
brotando de su tallo algo espinosa, ... (ver texto completo)