Porque te debo mis latidos, me propiciaste nanas, entristeza y pequeñas alegrías.
me acunaste en tus brazos, y por que aún siento tu tacto madre mía y aquellos agijones tristes de llanto, y por que te debo la vida... te siento latir y entra mi corazón en tu ternura.
Madre: (palabra pronunciada, palabra escrita) maravilla entre maravillas, hoy ayer y siempre. te ofrezco
flores, para tu gran ternura. para cuando era luz en ti pecho, me velabas desde tu dulce sinfonía... ramos ramos inmensamente
... (ver texto completo)