Todo fracaso es el condimento que da sabor al éxito (Truman Capote)
No rompas el silencio sino es para mejorarlo
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas las que no se derraman
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer
La tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos
La herida causada por una lanza puede curar pero la causada por la lengua, es incurable
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida
La felicidad es como el arco iris, no se ve nunca en la propia casa, sin sólo sobre la ajena
La amistad termina donde la desconfianza empieza
Hay tanto de bueno en lo peor y tanto de malo en lo mejor, que es difícil condenar a nadie
Cría a tus hijos y sabrás cuanto debes a tus padres
Es una locura amar, a menos que se ame con locura
El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde de su propio temor (Francisco de Quevedo)
Aprender sin pensar es trabajo perdido; pensar sin aprender es peligroso (Confucio)
Flaubert, Gustave: "Escribo por el solo placer de escribir, para mí solo, sin ninguna finalidad de dinero o publicidad. En mi pobre vida, tan vulgar y tranquila, las frases son aventuras y no recojo otras flores que las metáforas."