Alguien dio el grito de alerta
y el Rey, con mucha cautela,
a Urdangarín le dio puerta
pidiendo a César Alierta
que, lejos de la Zarzuela,
le hiciera una buena oferta
y el Rey, con mucha cautela,
a Urdangarín le dio puerta
pidiendo a César Alierta
que, lejos de la Zarzuela,
le hiciera una buena oferta