Tengo que dejarte mi compi va a cenar, un besito.
Feliz noche Cristina un besooooooooooooooooooooooo
Tengo que dejarte mi compi va a cenar, un besito.
este no es de cerámica es barro decorado y pasa mucho, que te diga Noemí donde conseguirlo
Cristina complicado lo tengo si tengo que ir a Oropesa
es tan bonito tendre que mirar de consequir uno, para presentar los huevos rellenos,
este no es de cerámica es barro decorado y pasa mucho, que te diga Noemí donde conseguirlo
Suerte que os lo publicaron, me alegro.
es tan bonito tendre que mirar de consequir uno, para presentar los huevos rellenos,
que rico el niño
El plato precioso solo le faltan los huevos jaajaj
Que tengas una buena noche
A el plato tambien lo tengo yo en mi pueblo,
Suerte que os lo publicaron, me alegro.
Un día ESTER estaba con su madre en un centro comercial y escucho comentar que habían robado en ZARA. Curiosa preguntó: " ¡¿MAMÁ, LOS LADRONES LADRAN?!". (Ester, 5 años").
El plato precioso solo le faltan los huevos jaajaj
Que tengas una buena noche
A el plato tambien lo tengo yo en mi pueblo,
Un besoooooooooooooooooo y feliz noche
Ya estoy currando, todo bien el fútbol es por la uno y la tenemos puesta tenemos de todo y vaya plato bonito, besito
El plato precioso solo le faltan los huevos jaajaj
Que tengas una buena noche
A el plato tambien lo tengo yo en mi pueblo,
Un día cruzando el parque una vecina le pregunta a DIEGO: ¿Dónde vas, bonito?. Y el niño responde:" ¡A CASA DE RUFFO!". (Diego, 30 meses entonces. Ruffo schnauzer, 5 años).
- Mamá, ¿qué es un secreto?.
- Hija, algo tuyo que no le puedes contar a nadie.
- Mamá, como Enrique no es mío, que es de mi hermana, te voy a contar lo que hace con ella en el sofá... (Pili, 6 años).
El día del apagón, Marcos se sorprendió mucho cuando vió a su abuela encender una vela para susanar la falta de luz eléctrica, algo raro, raro, raro, pensó. Y con esa espontaneidad tan natural en los niños exclamó: " ¡¿ABUELA, DE QUIÉN ES EL PUMPLEAÑOS?!". (Marcos, 33 meses; La abuela no tiene edad).
En NOCHEVIEJA, después de dar las doce campanadas, toda la familia se estaba besando y abrazando y deseándose felicidad... y Jaime dijo: ¡"Ah, pero ¿ya os vais?". (Jaime, 3 años).
que ricoooooooooooooo