SONETO: LA DIOSA
PRIMAVERA
Allá donde pisaba ella, crecía
la hierba tan brillante y jubilosa,
pues era tan sutil como exitosa,
que al tacto de sus pies, ya florecía.
Y entre su suave aliento, revivía
la
flor que se mostraba recelosa,
brotando de su tallo algo espinosa,
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