Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco. Nota al que con adulación y lisonja quiere curar el grave daño que antes ha hecho contra el mismo sujeto a quien ahora halaga.
La cabeza blanca, y el seso por venir. Reprende a los que siendo ya ancianos, proceden en sus acciones sin juicio y sin madurez.
Donde no hay cabeza raida, no hay cosa cumplida. Advierte que los eclesiásticos son por lo regular el amparo de sus familias.
Cabeza loca no quiere toca. Expresa que la persona intrépida y de poco juicio no admite corrección.
A cada cochino gordo le llega su sábado

El que no cuida lo que tiene a pedir se queda

Amor de lejos... felices los cuatro.
Mucho ayuda el que no estorba.
No meterse en los problemas ajenos porque se podria causar uno peor.
A quien madruga, Dios le ayuda.
Ser previsor y actuar con anticipación favorece la ejecución de nuestros propósitos.
Quien persevera alcanza.
Cuando nos proponemos una meta y nos esforzamos por alcanzarla, podemos lograrla.
Quien tiene tienda, que la atienda (y si no que la venda)
Cada uno debe vigilar bien sus negocios
Agua que no has de beber déjala correr.
Ignora aquello que no te afecta directamente.
Camarón que se duerme se lo lleva la corriente.
Si no aprovechas las oportunidades las pierdes y luego es demasiado tarde.
Caras vemos corazones no sabemos.
Que no podemos jusgar a alguien por su aspecto, por que no se sabe lo hay en su corazón.
A mal tiempo, buena cara.
Hay que saber sobrellevar los problemas de la vida.
No hay mejor desprecio que no hacer aprecio.
Para dar a entender que la indiferencia es la mejor manera de demostrar a alguien el poco aprecio que se hace de él y de sus obras.
No hay mal que por bien no venga.
A veces, algo negativo trae consecuencias positivas.