Iñaki, con dos cojones
iba a las instituciones
y les forzaba a contratos
en base a sus relaciones,
y todos, como pazguatos,
le soltaban los millones
a cambio de garabatos.
iba a las instituciones
y les forzaba a contratos
en base a sus relaciones,
y todos, como pazguatos,
le soltaban los millones
a cambio de garabatos.
Cuando el pagano decía:
¡vaya pasta, vive Dios!,
¿el dinero es para vos?,
Urdangarín no mentía
y, sincero, respondía:
el dinero es para Nóos
¡vaya pasta, vive Dios!,
¿el dinero es para vos?,
Urdangarín no mentía
y, sincero, respondía:
el dinero es para Nóos