La rubia pasa un semáforo en rojo y la detiene un policía de Lepe:
- Ay, lo siento, oficial, es que soy daltónica....
- Ah, ¿pero usted cree que soy tonto? ¿Me quiere hacer creer que no hay semáforos en Daltonia?
- ¿Me da un desodorante, por favor?
- ¿De bola?
- No, hombre, de sobaco...
Lo detiene la policía y le dice:
- Déme su nombre y apellido.
- ¿Está loco? ¿Y yo después cómo me llamo?
- Oye, Manolo, ¿quieres ser Testigo de Jehová?
- ¡Pero si ni siquiera vi el accidente!