Mamá, mamá, en el colegio nadie quiere hablar conmigo, mamá, mamá, a donde vas, mamá.
Mamá, mamá, en la escuela me dicen cabezón, no les hagas caso y vete al mercado y tráeme tres kilos de tomates en tu gorra, por favor.
Mamá, mamá, en la escuela me dicen mariquita y muerto de hambre... Y porqué? Es que me los como a besos.
Mamá, mamá, hoy ahorré veinte duros, porque me vine corriendo detrás del autobús. Idiota, responde la madre, si te hubieras venido corriendo detrás de un taxi te hubieras ahorrado cuarenta.
Mamá, mamá, no me esperes a dormir esta noche... ¿Porqué hijo mío?... Pues porque ya llegué.