Y mis brazos vacíos se cerraban
aferrándose a la nada,
intentando detener mi juventud.
Al fin hoy he vuelto a la verdad,
mis manos vacías te han buscado;
la hiedra ha crecido,
el sol se ha dormido,
te llamo y no escuchas ya mi voz.
Y mis brazos vacíos se cerraban
aferrándose a la nada,
intentando detener mi juventud.
Soñé que volvía a amanecer,
soñé con otoños ya lejanos.
Mi luz se ha apagado,
mi noche ha llegado;
busqué tu mirada y no la hallé.
La lluvia ha dejado de caer,
sentado en la playa del olvido
formé con la arena
tu imagen serena,
tu pelo con algas dibujé.
Soñé que volvía a amanecer,
soñé con otoños ya lejanos.
Mi luz se ha apagado,
mi noche ha llegado;
Hoy puede ser un gran día
duro, duro,
duro con él.
que no os atrape la melancolia, obligado ser felices
Hoy puede ser un gran día
duro, duro,
duro con él.
Hoy puede ser un gran día
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.
Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.
Dale el día libre a la experiencia
para comenzar,
y recíbelo como si fuera
fiesta de guardar.
La amistad es una cantina a cuenta de dulzura sobre los rigores de la vida.

Stendhal
El diablo nada oye más que truenos, crujidos y alboroto: de ahí que puedas con placer, aturdirlo a través de la dulzura.

Angelus Silesius
Mi voz dirá tu nombre e iniciales de dulzura caerán sobre mi pecho.

Armando Uribe Arce
La amistad es una cantina a cuenta de dulzura sobre los rigores de la vida.

Stendhal
Voy a tomar un baño antes de salir y me perfumaré con un perfume que es un secreto mío. Sólo digo una cosa de él: es agreste y un poco áspero, con una dulzura escondida. Él es.

Clarice Lispector
Mi voz dirá tu nombre e iniciales de dulzura caerán sobre mi pecho.

Armando Uribe Arce
Más tan crueles dolores ni amarguras no sufriría yo, si un beso ardiente de dulzura lleno, me dieras tú, mi amor.

Juan Ramón Jiménez
Voy a tomar un baño antes de salir y me perfumaré con un perfume que es un secreto mío. Sólo digo una cosa de él: es agreste y un poco áspero, con una dulzura escondida. Él es.

Clarice Lispector
Más tan crueles dolores ni amarguras no sufriría yo, si un beso ardiente de dulzura lleno, me dieras tú, mi amor.

Juan Ramón Jiménez
Amor mío, nos hemos encontrado sedientos y nos hemos bebido toda el agua y la sangre, nos encontramos con hambre y nos mordimos como el fuego muerde, dejándonos heridas. Pero espérame, guárdame tu dulzura. Yo te daré también una rosa.

Pablo Neruda
Amémonos. La noche clara, aromosa y mística tiene no sé qué suave dulzura cabalística. Somos grandes y solos sobre el haz de los campos y se aman las luciérnagas entre nuestros cabellos, con estremecimientos breves como destellos de vagas esmeraldas y extraños crisolampos.

Juana Ibarbourou