Y mis brazos vacíos se cerraban
aferrándose a la nada,
intentando detener mi juventud.
aferrándose a la nada,
intentando detener mi juventud.
Al fin hoy he vuelto a la verdad,
mis manos vacías te han buscado;
la hiedra ha crecido,
el sol se ha dormido,
te llamo y no escuchas ya mi voz.
mis manos vacías te han buscado;
la hiedra ha crecido,
el sol se ha dormido,
te llamo y no escuchas ya mi voz.