14
Los instantes
son ya evanescencia.
Si nos desintegramos
es para asir mejor la madera
infinita.
Los instantes
son ya evanescencia.
Si nos desintegramos
es para asir mejor la madera
infinita.
15
Agotado el combate
la soledad nos nace como una herrumbre
estéril abierta impredecible
en su aire de piedra.
Agotado el combate
la soledad nos nace como una herrumbre
estéril abierta impredecible
en su aire de piedra.