Para degustar este potaje de cuaresma en su mejor momento es necesario que lo preparemos de un día para otro, ya que de esta forma todos los ingredientes se asentarán y nos ofrecerán lo mejor de ellos.
Partiendo de esta base, dos noches antes al día “D”, ponemos a remojo los garbanzos con agua caliente, una pizca de sal y otra de bicarbonato.
Además lavamos el bacalao desmigado y le dejamos en un bol con agua guardado en la nevera. La jornada antes del día “D”, escurrimos y echamos en una olla ... (ver texto completo)
Partiendo de esta base, dos noches antes al día “D”, ponemos a remojo los garbanzos con agua caliente, una pizca de sal y otra de bicarbonato.
Además lavamos el bacalao desmigado y le dejamos en un bol con agua guardado en la nevera. La jornada antes del día “D”, escurrimos y echamos en una olla ... (ver texto completo)
Dejamos cocer, sin tapar la olla, otros 15 minutos a fuego medio-bajo.
Preparamos un sofrito en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva, el pimentón y la harina.
Vertemos en la sartén un poco de caldo de la cocción, removemos y lo echamos de nuevo a la olla.
Añadimos el huevo batido, removemos con cuidado y rectificamos el punto de sal.
Dejamos cocer otros cinco minutos. Apagamos el fuego y retiramos.
Al día siguiente calentamos el potaje de cuaresma y degustamos. ... (ver texto completo)
Preparamos un sofrito en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva, el pimentón y la harina.
Vertemos en la sartén un poco de caldo de la cocción, removemos y lo echamos de nuevo a la olla.
Añadimos el huevo batido, removemos con cuidado y rectificamos el punto de sal.
Dejamos cocer otros cinco minutos. Apagamos el fuego y retiramos.
Al día siguiente calentamos el potaje de cuaresma y degustamos. ... (ver texto completo)