TORREVIEJA: ENTRADA AL PUERTO:...

ENTRADA AL PUERTO:

El agua se vuelve mansa y el motor calla su latido. Frente a nosotros, las maderas del embarcadero aguardan, gastadas por el sol y la sal, quietas en su sitio, como un abrazo viejo que sabe a bienvenida.

La estela del viaje se borra despacio en la corriente. Ya no hay horizontes lejanos que perseguir, ni vientos que domen la lona de la mente, solo este muelle firme donde el alma quiere residir.

Amarramos las cuerdas al noray de hierro frío. El crujido de las tablas saluda nuestro regreso.

Termina aquí el oleaje, el rumbo y el desafío; el final del viaje es solo este instante de sosiego.