Regresando a lo antiguo en Trvj, TORREVIEJA

REGRESANDO A LO ANTIGUO CON MI PLUMA ESTILOGRÁFICA:

Para mucha gente los recuerdos de escribir con pluma se remontan a nuestros días en la escuela, cuando volvíamos con las manos todas manchadas de tinta.

Hoy en día, la pluma estilográfica se ha convertido en una herramienta o accesorio de colección, más que un útil fundamental de uso diario, con la llegada de la era digital.
En contraposición, ha habido un crecimiento en la importancia de la artesanía tradicional y la caligrafía a mano no ha sido una excepción de eso y muchas personas se interesan ahora en conocer o redescubrir, la emoción de escribir con pluma estilográfica y tinta.

La pluma no requiere de caligrafías pomposas e impostadas, pero sí de sutileza, técnica y desparpajo. El juego de muñeca desliza la punta del elegante artilugio, haciendo así una emulsión junto al papel que se hará perenne. A la coordinación mano-ojo se le suma la calidad del papel en el que uno posará el exigente instrumento.
Cada intento de escritura con la pluma debe ser lento como los bailes de antaño y los toreros buenos, y paciente como los guisos de nuestras abuelas. Llegará el día en el que uno habrá escrito las líneas suficientes como para poder permitirse el lujo de hacerle una foto a lo escrito, dedicar cartas de amor o escribir recetas que solo algunos farmacéuticos entenderán.
Sigo entrenando y cuidando mi letra porque nuestra caligrafía es la única bala personal e intransferible que nos queda.
Hace tiempo el ritmo de la vida era más pausada, no existían las presiones y el estrés que hoy tenemos con la era digital (mensajería electrónica, dispositivos móviles y otras tecnologías como mensajería instantánea).
(20 de Septiembre de 2026)
CANTO A LA ESTILOGRÁFICA:

Silencio de papel y tinta pura,
reposa la estilográfica en la mano,
metal dorado, pulso soberano
que el tiempo en la memoria afila y dura.

No es simple trazo gris de la fría altura,
es sangre azul que brota del arcano,
caricia sobre el folio cotidiano...