¿Por qué, teniendo alas, son huéspedes del humo,
el sucio arroyo, los
puentes de madera de estos
parques?
Un viento de infortunio o una mano inconsciente,
de los
puertos nativos, tierra adentro las trajo.
Lejos quedó su
nido de los mares, mecido por
tormentas de
invierno, en calma luminosa los
veranos.