LLEGADA A BUEN
PUERTO:
El muelle aguarda el beso de la marea.
El
faro traza su luz anaranjada, mientras la brisa el horizonte orea.
Las jarcias vibran con el viento, rumor de lonja y
barcos que se alejan.
El
agua canta su eterno murmullo, donde los sueños del ayer se tejen.
Un grito de gaviota corta el
cielo, la espuma baila inquieta en la escollera.
Y el
mar, eterno, emprende de nuevo el vuelo, abrazando al puerto de
Torrevieja que lo espera.