MAR DISTANTE:
Si no es el mar, sí es su imagen, su estampa, vuelta, en el
cielo.
Si no es el mar, sí es su voz delgada, a través del ancho mundo, en altavoz, por los aires.
Si no es el mar, sí es su nombre en un idioma sin labios, sin
pueblo, sin más palabra que ésta: mar.
Si no es el mar, sí es su idea de fuego, insondable, limpia; y yo, ardiendo, ahogándome en ella.