Fuente en la Plaza Waldo Calero, TORREVIEJA

LA FUENTE DE LA PLAZA

En el centro de la Plaza Waldo Calero hay una fuente, donde el tiempo parece detenerse para escuchar el susurro de agua, al descender, como una persiana, el agua desde sus alturas. No es una estructura imponente, ni está adornada con mármoles costosos; su belleza radica en sus formas, en sus baldosas que cubren sus bordes y en el incansable movimiento de su agua. Es un corazón paciente que nunca duerme.
Cada día, un hilo de agua cristalina brota desde su centro en sentido vertical hacia arriba, una melodía ininterrumpida que canta al sol del mediodía y murmura con la luna, llenando el aire con la alegría de sus formas. Alrededor, los árboles humildes perfuman el espacio, agradecidos por la brisa fresca que el agua desprende.
A veces, el viento juega a dispersar pequeñas gotas fugaz en el aire, un instante de magia pura. La fuente, testigo silencioso de innumerables atardeceres, refleja en su espejo el clima de Torrevieja y los pasos de los viajeros que, por un momento, se detienen para contemplar y calmar sus pensamientos. Es, en esencia, la música de la vida: un ciclo eterno de brotar, descender y volver a empezar, recordándonos la belleza de lo constante y la frescura de lo simple.
(19 de Marzo de 2026)