UN BANCO VACÍO:
Un banco solo espera a una
sombra que le dé sentido.
Se ahueca el espacio con hambres desiertas y un sudor cansado de frentes anónimas.
Se acerca la brisa que pasa y camina y no se detiene.
La ausencia se palpa en el verde del aire y una gaviota solo se bebe el silencio del día.
Voces soterradas dormitan susurros…
El banco ya sueña con viejos otoños de altas olas.
Hay veces que miro al silencio de frente en los bancos vacíos...
Y me siento a escucharlo,
con el pensamiento perdido.
Y mientras…
la
primavera arde…
y tiñe la tarde
en un silencio contenido.