En un
amanecer de vivir para soñar, aunque decimos: «Todo se olvida, todo pasa...», en las cenizas, a veces nos sorprende una brasa.
JJC
LA MAGIA DEL AMANECER:
Bajo el
cielo de nácar y tul,
el horizonte se viste de azul.
La arena fría aún duerme en silencio,
mientras el
agua refleja un destello.
El sol asoma su rostro dorado,
sobre el murmullo del
mar plateado.
La brisa susurra, la ola despierta,
y la mañana se muestra coqueta.
Un nuevo día dibuja su trazo,
el mar nos envuelve en un tierno abrazo.
La espuma blanca besa la orilla,
y la costa en su luz se arrodilla.