El
Puerto de
Santa Pola al fondo: En la línea del horizonte se observa la silueta alargada del espigón o dique de abrigo del puerto. En ella se aprecian grúas portuarias (estructuras anaranjadas/rojas a la derecha) utilizadas habitualmente para el mantenimiento de
barcos o carga,
embarcaciones amarradas y edificaciones bajas que corresponden a los muelles o la zona de la lonja pesquera. El estado del
mar: El
agua muestra un tono azul intenso con un oleaje moderado y picado (pequeñas crestas blancas o "borreguitos"). Santa Pola es muy famosa por sus vientos, lo que hace que
playas cercanas a esa orientación, como
Playa Lisa o Playa Tamarit, sean puntos neurálgicos para
deportes de viento como el windsurf y el kitesurf. La orilla: En la parte inferior se alcanza a ver una estrecha franja de arena húmeda mezclada con algunos restos de algas o vegetación marina (posidonia), algo muy característico y natural en el ecosistema de la
bahía.