La
foto está tomada desde la icónica
pasarela volada del
Mirador del
Faro de
Santa Pola, un espectacular
balcón suspendido a unos 150 metros de altura sobre el
mar. Los barrotes metálicos en primer plano forman parte de la estructura de seguridad de esta pasarela peatonal. A través de las barras se puede apreciar la singular geografía de la zona costera inferior: El
acantilado y la vegetación: La ladera descendente está compuesta por
roca caliza y matorral mediterráneo de bajo porte. Abajo destaca una frondosa masa verde de
pinos piñoneros que contrasta fuertemente con los tonos áridos de la tierra. La línea de costa: Se observa la franja de arena de la
Playa de la
Ermita (también conocida como Playa del Carabassí o
playas del Este).