¡Qué gran lugar para disfrutar de la Costa Blanca! Estás contemplando la espectacular panorámica desde el Cabo de
Santa Pola, un entorno natural único formado sobre un antiguo atolón coralino fosilizado. El primer plano: Muestra el característico
paisaje de
monte bajo de la
sierra, con suelo árido,
rocas calizas y vegetación mediterránea (esparto y arbustos secos) adaptada al viento y la salinidad. El
Mar Mediterráneo: Ocupa la franja central con un degradado que va desde un verde turquesa cerca de la costa hasta un azul marino profundo hacia el horizonte abierto. Las pequeñas marcas blancas en el
agua delatan la presencia de oleaje o viento en la zona. El horizonte y las
montañas: Al fondo a la izquierda, puedes ver perfectamente el perfil recortado de la
bahía de
Alicante y las montañas del interior de la provincia. En días despejados, desde este punto se distinguen cumbres icónicas como el Puig
Campana, el Cabeçó d'Or o la Sierra de Aitana.