Esta imagen muestra una perspectiva lateral del Cabo de
Santa Pola, un enclave que no solo destaca por su belleza, sino también por ser una joya geológica única en Europa. Desde el
mirador donde te encuentras, puedes apreciar los siguientes elementos clave: Lo que parece una simple
montaña rocosa es, en realidad, un arrecife de coral fósil de hace unos 6 millones de años (del periodo Messiniense). Atolón conservado: La
sierra mantiene la forma original del antiguo atolón, lo que permite a geólogos de todo el mundo estudiar cómo era el ecosistema marino antes de que el Mediterráneo se secara parcialmente en el pasado. Fósiles visibles: Si te fijas bien en las
rocas de los
acantilados, es posible identificar restos de colonias de corales del género Porites y algas marinas petrificadas.