Vista tramo línea AVE, correspondiente a la Bifurcación de
Monforte del Cid en el desvío hacia
Murcia del Carmen (68,4 km)
Las grandes obras de infraestructura,
las ideas que cambian la vida de los ciudadanos,
la ciudad ya no es de
piedra, la ciudad es un latido,
un hogar en común que hemos reconstruido.
Obras que son
puentes, pasos firmes hacia el sol,
donde cada ciudadano es el motor y es el crisol.
El DESTINO DE LAS
VÍAS:
El acero se divide bajo el
cielo de la tarde.
Una línea sigue firme por la senda de siempre
Alicante,
mientras otra se desvía, audaz, hacia
Elche-Murcia,
como un trazo de plata que el horizonte desgarra.
El balasto sostiene el peso de dos futuros posibles.
Las catenarias vibran con la corriente del cambio,
y en las agujas del cambio se decide el mañana,
mientras la velocidad desafía al propio tiempo.