El
embalse de
Guadalest: Esa espectacular franja de
agua de
color azul turquesa intenso es el
pantano o embalse de Guadalest. Recoge las
aguas del
río Guadalest (un afluente del río Algar) y su llamativo color se debe a la alta concentración de sedimentos y minerales calizos suspendidos en el agua, que reflejan la luz solar de esa forma tan particular. La Penya de la Alcalá (o el «pico» rocoso): En primer plano destaca una aguja o formación rocosa natural muy vertical y escarpada. En su parte superior se aprecian los restos de una antigua
torre de vigilancia. Esta estructura formaba parte del sistema defensivo original del
castillo, aprovechando los crestones calcáreos de la
sierra para dominar visualmente todo el
valle y la aproximación de posibles invasores.