Entorno urbano y accesos: A la derecha se aprecia el
sendero empedrado y la zona de
terrazas del
pueblo.
Guadalest destaca por su orografía; la división entre el
barrio del Arrabal y la zona alta de la fortaleza crea estos desniveles ajardinados tan llamativos llenos de vegetación. La vegetación exótica: Las grandes protagonistas en primer plano son las imponentes
palmeras washingtonias (palmeras de abanico mexicano) y algunas datileras que flanquean la subida histórica. El característico "faldón" de hojas secas que cuelga bajo la copa de las washingtonias les da ese aspecto tan silvestre y tropical en medio de la
montaña alicantina. El
Valle de Guadalest: Al fondo de la imagen se despliega la inmensidad del valle, enmarcado por el relieve de la
Sierra de Aitana y la Sierra de la Xortà. El frondoso
manto de
pinos mediterráneos cubre las laderas, contrastando fuertemente con los picos rocosos de la cordillera.