EL CAMPELLO: AQUELLA HABITACIÓN EMBRUJADA, ...

AQUELLA HABITACIÓN EMBRUJADA,
Hace unos doce años aquel matrimonio se fue de vacaciones, en tierras de Levante, al llegar la noche buscó donde poder dormir, no era fácil encontrar un buen Hotel y que no fuera caro, alguien les indico aquel Hotel, de cuatro estrellas, con muy buenas vistas al Mar Mediterráneo, donde se introdujeron, el señor de la recepción les miró como queriendo decir algo que no podía comentar, les ofreció una habitación que al parecer era muy buena, más al entrar en dicha habitación, el marido notó un olor azufre, que le hizo pensar en algo raro, más se acomodaron allí, dejando sus ropas y maletas en los armarios, al rato salieron camino de buscar un restaurante para cenar, y darse un paseo por aquella playa preciosa, todo parecía normal, más al llegar a dicho Hotel empezaron los problemas, las maletas estaban en sitio diferente, sus ropas en el armario todas revueltas, y la cama de matrimonio como si hubiera pasado un montón de personas encima, El matrimonio dudo de esa categoría de cuatro estrellas, y bajaron a recepción para dar su queja, un señor que no era el anterior recepcionista, le quito importancia y les dio tranquilidad, una empleada enseguida intento calmarles, el matrimonio no estaba tranquilo, solamente pensaba en brujas y meigas, hasta que al pasar como un cuarto de hora un ruido que parecía venir del más allá no les dejaba dormir, de vez en cuando la cama daba un grujido molesto, y como si fuera un viento fuerte azotaba la ventana, el matrimonio se ponía muy nervioso, y el marido se levantaba de la cama para ver de donde les venia esa forma tan rara de no poder dormir, al llegar la madrugada las luces del techo se encendían solas, y un ruido de bisagras les ponía más nerviosos, entre esas anomalías decidieron salir de dicho Hotel cuanto antes, al intentar bajar en el ascensor, se quedó averiado, tuvieron que venir los ascensoristas para reiniciar su marcha, Al despedirse del recepcionista le dieron sus quejas, el señor solo les explico que esa habitación tenia sus problemas, aunque si comentó que tuvo días de tranquilidad, más si alguien no les caían bien a sus antiguos moradores, era normal el no dejarles descansar a gusto. El matrimonio se marchó sin querer oír dichas historias, ya que en su familia existieron brujas curanderas, de las que mejor no hablar. La vida es una ruleta de casualidades, donde de vez en cuando afloran las soledades, G X Cantalapiedra. 10 – 10 – 2026.