Y VOLVERÉ A EL CAMPELLO.
Alicante en la memoria
que lo tienes muy presente,
El Campello es esa historia
que nunca la ves ausente.
Y paseando por sus calles
con el mar muy reluciente,
vives a gusto detalles
de su tan preciado ambiente.
Cuando recorres caminos
que son parte de tu vida,
no temes los desatinos
ni ves tu senda perdida.
El Mediterráneo altivo
nos va mostrando su fuerza,
sin hablarnos del motivo
ni que la razón se tuerza.
Vienen las olas bailando
por esas playas gozosas,
que pudieras ir soñando
entre flores vanidosas.
Noches que marcan caminos
entre luces asombrosas,
El Campello tiene signos
de sus jornadas dichosas.
Afloran algunas rosas
en sus jardines preciosos,
al verlas tan armoniosas
vives sus tiempos hermosos.
El Campello va llenando
mis ansias de vivir libre,
en su suelo voy logrando
ver que en la vida se escribe.
G X Cantalapiedra.
24 – 5 – 2026.
Alicante en la memoria
que lo tienes muy presente,
El Campello es esa historia
que nunca la ves ausente.
Y paseando por sus calles
con el mar muy reluciente,
vives a gusto detalles
de su tan preciado ambiente.
Cuando recorres caminos
que son parte de tu vida,
no temes los desatinos
ni ves tu senda perdida.
El Mediterráneo altivo
nos va mostrando su fuerza,
sin hablarnos del motivo
ni que la razón se tuerza.
Vienen las olas bailando
por esas playas gozosas,
que pudieras ir soñando
entre flores vanidosas.
Noches que marcan caminos
entre luces asombrosas,
El Campello tiene signos
de sus jornadas dichosas.
Afloran algunas rosas
en sus jardines preciosos,
al verlas tan armoniosas
vives sus tiempos hermosos.
El Campello va llenando
mis ansias de vivir libre,
en su suelo voy logrando
ver que en la vida se escribe.
G X Cantalapiedra.
24 – 5 – 2026.