En la época que mejor sabían los chorizos, estos no se podían comer durante aquellos días de rigurosa VIGILIA, no se podía cantar (era pecado), no había cine (en Badarán) y el pueblo entero se sumía en un "luto"ambiental, severo. Las procesiones nocturnas de VELA, FAROL y "CARRACLA"daban un aire un tanto esperpéntico a tanta dedicación devota. La Iglesia de Cordovín se convertía en un lugar tenebroso y deprimente, iluminado a media luz, con los santos tapados con telas de tristes morados, verdes ... (ver texto completo)
Este relatillo se lo dedico a mis quintas: Charo, Conchita e Inma.
Un beso para las tres.
Un beso para las tres.