TIEMPOS DE MUSGO Y FRÍO.
Los Niños de San Ildefonso cantaban el preludio navideño en la radio con cifras entonadas de suerte, se iniciaban unas golosas vacaciones.
La recogida de musgo para el belén de la iglesia era un ceremonial ineludible para algunos monaguillos que, encantados, colaborábamos en el montaje del Nacimiento que se colocaba en el ricón izquierdo del altar mayor; aquel conjunto de figurillas de barro, distribuidas bajo las indicaciones del párroco, formaban un mágico y encantador ... (ver texto completo)
Los Niños de San Ildefonso cantaban el preludio navideño en la radio con cifras entonadas de suerte, se iniciaban unas golosas vacaciones.
La recogida de musgo para el belén de la iglesia era un ceremonial ineludible para algunos monaguillos que, encantados, colaborábamos en el montaje del Nacimiento que se colocaba en el ricón izquierdo del altar mayor; aquel conjunto de figurillas de barro, distribuidas bajo las indicaciones del párroco, formaban un mágico y encantador ... (ver texto completo)
Qué relato tan bonito de aquellas Navidades en el pueblo, alrededor del brasero y con esas vivencias tan estupendas con la familia, las castañas asadas y cocidas, la compota, la berza cocida y demás cosas que con tanto cariño cocinaban nuestras madres... Lo has relatado muy bien, muy real. Me he sentido identificada. Así es que: Enhorabuena Natxo y sigue escribiendo porque además de que es muy bueno, lo haces muy bien. Un saludo y Paz y Bien en estas Navidades y buen comienzo de año.