Disculpa Toño, hoy es mi día de correciones. El perfecto reloj solar que tenemos en Cordovín es la pared de la iglesia con la que tantas veces te has topado al salir de tu casa vieja. En verano, cuando la sombra de las tejas del alero de esa pared llega al suelo son las dos, es decir, que son las doce horas del día solar o mediodía.
La hermita también es un referente, pero menos exacto.
Nacho.
Me encanta leer lo que estoy leyendo; sois geniales, me estoy enterando como sois capaces de ver la hora, por las
sombras de unas tejas, nacho osea que tu con el
reloj que tenemos, aqui en la rotonda de duques de najera, sacas hasta los segundos, de verdad sois geniales chao