Las ondas infrarrojas son generadas por cualquier cuerpo por el hecho de encontrarse a una temperatura determinada. Las emiten la luz solar y numerosos aparatos industriales, médicos y domésticos. En cuanto a la radiación ultravioleta, además del sol, que es la principal fuente natural, hay fuentes artificiales como las lámparas de rayos UVA y algunos dispositivos para tratamientos médicos, entre otras.
A partir de estas frecuencias, las ondas electromagnéticas tienen suficiente energía como para provocar alteraciones moleculares. Este es el caso de los rayos X y de los rayos gamma, muy utilizados con finalidades médicas. Exposiciones repetidas a este tipo de radiaciones pueden propiciar el desarrollo de algunas neoplasias