- El embarazo no es una enfermedad. Es un estado natural y, como tal, no supone un obstáculo para la conducción
2.- Huya de la sabiduría popular, que está llena de mitos. A las mujeres embarazadas se las machaca mucho con ideas preconcebidas que han pasado por buenas de generación a generación, pero son tan falsas como un billete de tres euros. Ni la conducción aumenta el riesgo de aborto ni viajar en automóvil favorece el parto prematuro