Refranes
No vemos las cosas como son, sino como somos.
El hombre educado no habla con la boca llena, ni con la cabeza vacia.
Educar no es llenar un cubo, es encender una hoguera.
Mucho fuego en el corazon, llena de humo la cabeza [nubla la razon].
Nunca antepongas la pasión, a tus principios.
A los ojos del Creador, el pecador que se ufana de lo que entra en su trasero, no solo vale lo que sale de su trasero; sino que comparte el mismo destino
Hombre por Dios condenado, quien no se avergüenza ... (ver texto completo)
No vemos las cosas como son, sino como somos.
El hombre educado no habla con la boca llena, ni con la cabeza vacia.
Educar no es llenar un cubo, es encender una hoguera.
Mucho fuego en el corazon, llena de humo la cabeza [nubla la razon].
Nunca antepongas la pasión, a tus principios.
A los ojos del Creador, el pecador que se ufana de lo que entra en su trasero, no solo vale lo que sale de su trasero; sino que comparte el mismo destino
Hombre por Dios condenado, quien no se avergüenza ... (ver texto completo)