Yo solo he conocido -que recuerde ahora- a Venancio herrando delante de su casa... el que herraba en la plazoleta del sindicato no lo recuerdo físicamente. De las filigranas del trabajo el que más debe de saber será supongo Juven, él nos contará, dejo la ventana abierta.
Lourdes, que yo sepa, Venancio no herraba, lo que hacía es cortarles el pelo a las caballerías, el que herraba en la plazuela del sindicato (en el antiguo
lavadero) era el que dice Pepe, se llamaba Rafael y este señor vivía en
Badarán, tenía una
fragua en la que hacia él las herraduras.