Tras la primera floración se pueden abonar los rosales.
A finales del verano se puede hacer una última fertilización general de la temporada al césped, árboles y plantas en general, con un fertilizante que los prepare no para crecer, sino para resistir mejor el invierno (los fertilizantes de primavera ayudan al crecimiento). El producto escogido deberá tener menos nitrógeno y más potasio. En cualquier caso, es mejor esperar para este abonado al mes que viene de abril.