El estanque de Belorado tenía su encanto, pero yo no quería fotografías, mi entusiasmo lo dice todo. Por otro lado pensaba que mis amigos de Redecilla estarían trotando con las yeguas y fabricando tirachinas, y yo perdiendo un día de vacaciones haciendo turismo obligado.
en esa época los niños casi todos tenia tirachinas, con que poco se dibertia uno
y ahora es todo dinero, egoísmos, y envidia
y ahora es todo dinero, egoísmos, y envidia