Si, si es cierto. Pero un año, que ibamos Toño, José Mari, Txomin, Isaac, Maite, creo que también, Aitor, tú y yo (no se si me dejo a alguien), llegamos a
Cañas con las bolsas de melocotones, y llamó un señor de
Cordovín a la tía Cipri, para decirle que nos había visto y que nos iba a denunciar a la Guardia Civil. Además esa tarde, de
camino a Cordovín, se cayó a un ribazo Aitor, que era pequeño...
Una tarde gloriosa donde las haya...