El ejemplar destaca por su inmenso tronco y sus características raíces
aéreas y tabulares, que sobresalen y se extienden por el suelo de la
plaza, creando un aspecto salvaje único en un entorno urbano. En
Cartagena se pueden contemplar estos espectaculares
árboles en enclaves icónicos del
casco antiguo, como la Plaza de
San Francisco o junto al Campus de la
Muralla del
Mar. Dado que te encuentras en las famosas
Fiestas de Carthagineses y
Romanos (que llenan la ciudad de
color, desfiles y campamentos históricos rememorando el pasado clásico), estos majestuosos árboles centenarios sirven como el perfecto y fresco
refugio natural para descansar a la
sombra mientras recorres el centro de la ciudad.